Vivir en un Condominio cerrado y con vigilancia no garantiza la seguridad total.

Diariamente ingresan al condominio personas sobre las cuales generalmente se desconocen los antecedentes (jardineros, maestros, asesoras del hogar, contratistas), quienes pueden observar libremente los movimientos de los residentes y comentarlos en su entorno.

Por esto es importante que cada residente cuide la seguridad de su casa y familia tomando medidas de protección básicas:

Instale alarma, la que puede estar conectada a su celular (no necesariamente a una empresa de monitoreo).

Al salir, instale luces con timer que se enciendan y apaguen a determinados intervalos, y revise que puertas y ventanas queden cerradas.

Instruya a la asesora del hogar sobre las llamadas que recibirá con “el cuento del tío” y cómo debe proceder ante ellas.

Si va a estar fuera algunos días, pídale a su vecino que recoja el diario o cuentas que dejen en su antejardín o puerta.

Mantenga los vehículos estacionados con las ventanas cerradas y seguro en puertas.

Solicite certificado de antecedentes a las personas que prestarán servicios regulares en su casa y fotocopie su cédula de identidad.

Avise a la guardia del condominio cuando vea circulando personas en actitud dudosa.

Tenga siempre a mano el teléfono del Cuadrante de Carabineros y de la Comisaría o unidad policial que corresponde a su zona.